
Ayer al mediodía, apenas subí el post con el sorteo de fin de año, salí corriendo a llevar a los chicos al colegio y después otra corrida hasta Living, en Palermo. Cuando llegué me llevé una sorpresa que me hizo emocionar de alegría: me estaba esperando un sobre con un regalo: el libro "Casas con encanto", que acaba de publicar la revista con dos producciones mías (una es la de la tapa!) y otra de mi sweet sister Flor B. Nos sé bien por qué, pero me puse tan contenta de ver mi trabajo en un libro de verdad... Así que decidí hacer un mini festejo, y en vez que volver a casa fui a mirar mi nuevo libro a un cafecito que hace mucho quería conocer. Como quedaba de camino y todavía era temprano, la ecuación era perfecta. Una horita de paz y de puro disfrute antes de volver a mi rutina doméstica de baños, niños agotados, llantos, etc. El lugar es La Esperanza en el bajo Belgrano. Mi ritual incluyó cafe con leche espumosísimo en tacita de porcelana antigua, dos medialunas riquísimas y un jugo de naranja. Me senté en una mesa junto a la ventana y disfruté de esta cita a solas en una tarde divina de sol. En el medio saqué algunas fotitos, charlé con el dueño y llamé a mamá para contarle la buena nueva.
Cuando volví a casa, me encontré con el aluvión de comentarios en el post. Y más allá del sorteo, me invadió una gran sensación de gratitud. Muchas gracias por acompañarme en mis delirios cotidianos, gracias por pasar y mirar, gracias por sus palabras y su buena energía. Gracias.





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