jueves, 8 de agosto de 2013

Vaikunta: Sueño racionalista en Santa Marta, Colombia.

 
Santa Marta está ubicado en el Caribe colombiano, junta al mar y  la Sierra Nevada, uno de los picos costeros más altos del mundo. Allí viven María Cristina y Alvaro Diego, nuestros adorables anfitriones colombianos. Llegamos a su casa agotados de un viaje de toda una jornada (con perdida de conexión en el medio) y ansiosos por finalmente empezar nuestros días de vacaciones en Colombia. Cuatro de nosotros viajamos desde Buenos Aires y otros dos desde Miami. El recibimiento no pudo haber sido mejor: tragos en la galería, un baño de piscina y el encuentro con ese aire colombiano caluroso pero fascinante, porque significaba que habíamos dejado atrás el invierno y que ya estábamos en el Caribe; y que nos espeaba una semana de descanso pero también de descubrimiento de nuevos paraísos, día tras día. Nuestros guías de lujo eran Germán, hijo de nuestros anfitriones y Chivi, su mujer y mi gran amiga que partió a vivir a Miami hace varios años, más de los que quisiera (porque cada vez que se va la extraño tanto, y cuando estoy con ella me doy cuenta la falta que me hace).
En esta casa pasé mis primeros días en Colombia y, como verán en estas fotos, me conquistó su jardín tan fascinantemente verde con sus plátanos y cocoteros, cactus inmensos y frangi pangis con ese aroma tan delicioso. La cocina era totalmente abierta y sus galerías con la orientación perfecta para disfrutar de la frescura de las mañanas y el atardecer. 


 Ubicada en las afueras de la ciudad y a pasos de la playa, esta casa fue diseñada por Alvaro Diego con una clara concepción racionalista, donde se privilegian las vistas hacia las sierras y el mar, la orientación de las habitaciones y los espacios comunes frescos y amplios para recibir amigos y familia constantemente. Me quedé deslumbrada con esta casa, pero más aún con la dulzura de sus dueños, que nos agasajaron en cada momento con picadas al borde de la piscina, desayunos y comidas invadidas de sabor local. María Cristina nos deleitó con arroz con coco, pargo frito, patacones, ensaladas de aguacate (como le dicen ellos a la palta), jugos de piña. Una gratísima sorpresa para mi paladar poco conocedor de los placeres culinarios colombianos. 
 Cuenta María Cristina que Vaikunta, el nombre de esta casa, significa "puertas del cielo" en hindú. ¿Qué mejor metáfora puede haber para describir este lugar?

Mi amiga Chivi mostrándome la casa.
Cocoteros.




La cocina de la casa, totalmente abierta.



Damaris y María preparando riquísimas arepas con huevo para el desayuno.


Frangi Pangi inundaban de su exquisita fragancia todo el jardín.



Chivas (así les dicen a estos ómbibus), un clásico colombiano.

Preparandonos para partir en lancha a la playa de Cinto, un edén solitario y alejado en una de las bahías de Santa Marta.

Mi amiga Vanya, feliz con el programa!

La playa de Cinto vista desde la lancha, no podía esperar para probar el mar!
Nota: Este post está dedicado a María Cristina y Álvaro Diego, por habernos abierto las puertas de su casa con tanto cariño y generosidad. Nunca olvidaré los días que pasé con ustedes. Gracias, siempre.

9 comentarios:

Vero Palazzo dijo...

que lindo post Silvina! y que divina esa casa!
Estuve en Cartagena, ciudad que amé, pero no llegué a Santa Marta. Si puedo dar fe de la calidez de los colombianos y su rica comida!! la verdad un placer vacacionar por esa zona caribeña. Un beso!

Ivana J. dijo...

Que divinor de viaje!
Soñadas las fotos, beso!

Ivana J. dijo...

Que divinor de viaje! Hermosas fotos, hermosa casa!!
beso!

Roxi Ameduri Marchettini dijo...

Que belleza Silvina!!! es un lugar hermoso y compartido con amigos, tiene otro sabor!!
Besos y buen fin de semana!!!!!!

Alejandra. http://hogaryestilodevida.blogspot.com.ar/ dijo...

Santa Marta es mi asignatura pendiente para unas vacaciones de verano. Recuerdo que lo mostraban siempre en la novela colombiana Café con aroma de mujer.
Te felicito por el viaje y por qué no te envidio un poquito.
Alejandra desde Buenos Aires.

Ceci (koiko) dijo...

Que casona más divina! ¡Qué privilegio hospedarte en ese lugar hermoosoo! y esa playa es soñada! Gracias x las fotos!

Decortherapia dijo...

Hola a todas! Gracias por los comentarios! La verdad que fue todo un provilegio conocer este lugar!

Les mando un beso, Sil

El secreto de las flores dijo...

No se puede creer la generosidad de esa pareja. Hermoso viaje y gente!

Cesar dijo...

Cool!