Muy cerca de la estación de Paddington (donde podés alquilar las Barclays, famosas bicis de las que les vengo hablando hace un par de posts) se encuentra Little Venice, un barrio residencial idílico con un río que serpentea entre las calles, unidas por puentes.
Hacia allá partimos una mañana y caminamos hasta el cansancio por estas callecitas con casas soñadas y jardines que te dejan mirando estática y con ganas de saltar el cerco. Por supuesto yo siempre quedaba atrás del grupo, que me esperaba pacientemente (a veces no tanto) en la esquina. En una de esas "paradas espiadoras" descubrí un corredor invadido de plantas con un cartel que decía "Clifton Nursery". Yo pensé que era una espacie de jardín de infantes, pero igual quise colarme a mirar porque tenía la intuición que más allá de ese corredor de plantas y topiarios, habría algo por descubrir (mi papá mientras tanto se apretaba los labios pensando "Otra vez ésta va a parar...."). Así fue como me encontré con este tesoro para botánicos! No se trataba de un jardín de infantes, sino de un criadero de plantas, uno de los más antiguos de Londres; donde además podés comprar objetos y accesorios para tu casa y hasta comer algo rico. Así que si vas a Londres, no te lo podés perder. Agendalo porque no lo vas a encontrar en ninguna guía de viajes!
Este post está dedicado a mi amiga Floppy F que cumplió años el 22 de agosto, justo el día que visité este lugar en el que me acordé mucho de ella y de que cómo le hubiese encantado ese mar de topiarios y flores.























